Sigue ocupando la mitad de su cama, aunque él se fue hace tiempo y no dejó nada. Sigue esperando que entre por la ventana y que le diga: “ya paso, no fue nada. Empezamos mañana”. Entra en los bares, los convierte en farmacias; se pide copas de alegría inventada. Roba los besos con su tierna mirada y se los lleva en la cartera a su casa, pero no se contagia.
Cuando la noche no existe y todavía no empieza mañana, ella se acuesta en su cama, sin su mitad mas deseada. Si la encuentras en la ciudad, solitaria, seguro te invita a mirar su mirada.
Nunca le digas que la ves derrotada; decile que va a encontrar…
Vas a encontrar a tu mitad mas deseada. Vas a encontrar a tu mitad.
Antonio Birabent.
1 comentario:
Uno de los temas mas hermosos que jamas escribio Birabent.
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