octubre 13, 2008

Good morning, on July 7

Though still in bed, my thoughts go out to you, my Immortal Beloved, now and then joyfully, then sadly, waiting to learn whether or not fate will hear us - I can live only wholly with you or not at all - Yes, I am resolved to wander so long away from you until I can fly to your arms and say that I am really at home with you, and can send my soul enwrapped in you into the land of spirits - Yes, unhappily it must be so - You will be the more contained since you know my fidelity to you. No one else can ever possess my heart - never - never - Oh God, why must one be parted from one whom one so loves. And yet my life in V is now a wretched life - Your love makes me at once the happiest and the unhappiest of men - At my age I need a steady, quiet life - can that be so in our connection? My angel, I have just been told that the mailcoach goes every day - therefore I must close at once so that you may receive the letter at once - Be calm, only by a calm consideration of our existence can we achieve our purpose to live together - Be calm - love me - today - yesterday - what tearful longings for you - you - you - my life - my all - farewell. Oh continue to love me - never misjudge the most faithful heart of your beloved.

ever thine
ever mine
ever ours


Ludwig Van Beethoven


octubre 10, 2008

¿Fantasía o realidad?

Es extraño:

Despertarse luego de una noche en la que se había conciliado un sueño profundo y tener la impresión de estar en un lugar desconocido; como si se viniera de otro mundo, de alguna parte poco visitada pero que, aún así, resulta algo familiar. Uno comienza a sospechar de los sueños, pero al mismo tiempo se tiene la duda de haber estado realmente allí. Algunas imágenes comienzan a transitar por nuestra mente, pero nada nos convence. Es insólito lo que se siente, porque se tiene la sensación de estar enamorado de aquello que acabamos de vivir, que no sabemos con exactitud qué fue ni cómo ocurrió, pero se intuye que han sido buenos momentos. Así, resulta placentero saber que, tal vez, hace unas horas, pasamos un buen rato de una forma no convencional.

Es interesante:

La forma en que todas estas sensaciones solo quedan en la intimidad de nuestros pensamientos y delirios, mientras todos los demás quedan apartados de aquello que ha sucedido.

Te preguntás:

¿Habrá sido un sueño? Pero, en ese caso, ¿no debería haber sólo dos alternativas, es decir, que recordara el sueño o no?

No, uno no quiere descubrir la verdad de estos casos, porque de haber sido un sueño, nos quitaría todo tipo de esperanza de ser realmente concretado; por lo que uno prefiere pensar que los guardianes de los sueños de nuestro país de las maravillas, nos han cerrado las puertas y ventanas, y que de esta forma nos impiden espiar y descubrir aquel paraíso que, de alguna manera inexplicable, visitamos la noche anterior.

Sueño de París

Miráme; te estoy mirando. Queréme; yo te quiero. ¿Me darías un abrazo? Yo te daría montones. Lleváme con vos. ¿A dónde? No sé, pero lleváme. Tengo una idea, vayamos a París. Embriaguémonos con ese aire parisino que enamora y vivamos los días más felices de nuestras vidas. ¿Bajarías la luna para mí? Que esté llena, no importa con qué. Pedile al cielo que esta noche deje a sus pequeñas salir a jugar, para que alumbren esta velada tan especial. Cuando todo esté listo, caminemos por las calles ya iluminadas y escuchemos esa extraña melodía que componen nuestros corazones latiendo a la vez. ¿Oís? Después, cenemos bajo la luna.

Ahora, acercáte a mí. ¿Me tomás de la mano? Miráme, no dejes de hacerlo.

Me estoy enamorando. Te quiero, ¿y vos?

septiembre 25, 2008

ONE

Mientras hablamos, su mano acaricia mi brazo y sus palabras llegan a mis oídos como una melodía que me genera paz. Nos asombra tener tantas cosas en común. En cuestión de minutos, pretendemos descifrar la vida del otro y nos alegra descubrir que los dos somos personajes de un mismo cuento (que no es de hadas). Es algo mágico, nos conectamos de un modo ideal.

Ahora, es momento de despedirnos. Sí, voy a extrañar su armonía pero, esta vez, tenemos el mayor consuelo: hace un rato fuimos uno.

Contracultura y Resistencia

No. No puedo con la posmodernidad:

 

Me niego a que los personajes de mis cuentos escriban e-mails en lugar de cartas.

Me niego a que ellos digan “vos” y no “tu”.

Me niego a escribir “chat” en vez de “conversación”.

Me niego a que mis personajes lean eBooks y no LIBROS.

Me niego a que ellos chateen y no charlen.

Me niego a que estén más incomunicados que nunca.

 

No, no y no.

No puedo con la posmodernidad.


septiembre 24, 2008

Los niños de la noche

Las risas siniestras de los niños de la noche, se oyen a través de la ventana de mi cuarto e interrumpen mi lectura, sobresaltándome. Imagino qué clase de picardía estarán realizando allí afuera. Lo de siempre, seguro. 

Sus voces inmaduras, aunque solo reproduzcan un balbuceo de frases incoherentes, me intimidan, impidiéndome espiar a través de la ventana para descubrirlos actuando en la oscuridad. 

Por las voces que identifico, parecen ser dos. Están jugando; se escuchan sus pisadas mientras corren y los ladridos de los perros callejeros que los persiguen nerviosos. 

De repente: alguien comienza a golpear dos chapas entre sí y eso produce una repercusión que genera suspenso. Uno de los traviesos, automáticamente,  comienza a llorarles a todos los santos, mientras el otro continúa riéndose de modo tétrico. 

De uno me aterra la risa y del otro, no comprendo el llanto. ¡Estos diablillos!, ¿qué se traerán entre las manos? 

Nuevamente ese sonido. 

Esta vez: se oye el impacto de algún objeto de metal golpeando contra algo que no sé qué es. El sonido no repercute como antes. 

Esta vez: los santos ya no reciben llantos ni plegarias. Reciben al creyente.

A new beginning

Así comienza esta historia...