junio 13, 2009

La mitad

Sigue ocupando la mitad de su cama, aunque él se fue hace tiempo y no dejó nada. Sigue esperando que entre por la ventana y que le diga: “ya paso, no fue nada. Empezamos mañana”. Entra en los bares, los convierte en farmacias; se pide copas de alegría inventada. Roba los besos con su tierna mirada y se los lleva en la cartera a su casa, pero no se contagia.

Cuando la noche no existe y todavía no empieza mañana, ella se acuesta en su cama, sin su mitad mas deseada. Si la encuentras en la ciudad, solitaria, seguro te invita a mirar su mirada.

Nunca le digas que la ves derrotada; decile que va a encontrar…

Vas a encontrar a tu mitad mas deseada. Vas a encontrar a tu mitad.



Antonio Birabent.

junio 12, 2009

No te alejes de mi mundo. Te necesito en el.

La fugaz tormenta de la noche anterior, fue terrible y el caos que se generó, fue literalmente abismal. De pronto, las leyes de la gravedad dejaron de tener efecto y el planeta volvió a ser plano y todo lo que en él se encontraba - absolutamente todo - comenzó a caer a un vacío inexistente. En un instante eterno, el tiempo perdió cualquier vestigio de velocidad y todo se volvió muy lento y agonizante. Entonces, miré a mí alrededor y el medio me espantó; intuí que nada volvería a ser igual una vez que se limpiaran, finalmente, las impurezas que tan impactante temporal había dejado.

Ya no me conocía ni conocía a aquellos hombres y mujeres que simulaban tener interés en mí. Aquello que me rodeaba diariamente y de lo que yo consideraba estar al tanto en un modo sincero, transparente y simple, pues ya no tenía idea de lo que significaba. El tormento de palabras, insultos y muestras de desilusión de la pasada noche habían des-cubierto cualquier tipo de verdades ocultas que a todo ser racional pueda ocurrírsele: descubrí la falsedad per se, descubrí el egoísmo elevado a su mayor exponente, la falta de respeto (y no como un recurrente lugar común), descubrí también el individualismo descarado y una soledad multitudinaria que intimida. Es decir, no saben estas personas, realmente, quién está a su lado o qué le sucede, sólo saben que ahí está. Cada uno de ellos está en verdad solo, pero ninguno se animará nunca a reflexionar sobre esto; digo, no todos están preparados para darse cuenta o admitir que, al fin y al cabo, con lo único que física y efectivamente contamos es con nosotros mismos. Por esto es que se aferran unos a otros, sin darse a conocer de modo sincero y honesto, sin saber quién es ciertamente el otro sujeto. En definitiva, es un buen negocio: todos estaban solos; ahora están solos juntos.

Pasado el choque original, el viento aún soplaba muy fuerte y ahora hacían grados bajo cero –o al menos eso percibía mi espíritu. Luego de ese apocalíptico episodio y ya comenzando el día siguiente, todavía era de noche y me encontraba caminando por la calle que, con su nombre, hace mención a la fecha en que el pueblo argentino consiguió el carácter de independiente. Sentía que volaba o, al menos, que iba marchando por sobre la tierra. Comencé a dejar de sentir mis manos, me resultaba casi imposible moverlas, incluso dentro de mis bolsillos, y con mis ojos veía imágenes muy difusas. La luz de los faroles que alumbraban las calles se expandía mostrando unos rayos falsos que imitaban a los del sol, aún dudoso de salir con toda su brillantez luego de enterarse de los horrores de la noche anterior. Supuse que el sol estaría considerando que realizar una salida espectacular como le es usual, sería inapropiado y daría la impresión de estar desinteresado de lo ocurrido. Supuse, una vez más, que el mismo no querría generar mayor conflicto y que por eso no culparía al sol y, para mí, sería de noche todo el día.

Conforme me acercaba al núcleo del conflicto, comencé a temblar; no sé si fue el frío o qué fue pero, en general, nunca tiemblo. Pensé que podría ser el hecho de sentir que ya no conozco nada ni a nadie y que el mundo, nada ni nadie me conocen a mí. Fui quien criticó durante años el sistema en el que muchos de los jóvenes se desenvuelven en la actualidad, un sistema basado en la mentira, en el fenómeno del gossip y en lo superficial. Durante años apoyé a quienes habían sido afectados por el mismo y ahora, dado lo sucedido, solo creo que su mismísima fuerza centrípeta se apropió de mi accionar y me hizo caer en la propia trampa de mis mejores sentimientos, podría decir, los más sinceros y más puros que haya tenido jamás. ¿Cuán paradójico puede sonar esto, cuando hay que admitir que estar tan feliz puede luego arruinarlo todo?

Lo que sentí es una sensación de devastación tan definida y absoluta que, de alguna forma extraña, me paralizó y, aunque todavía podía caminar, no podía hacer nada más. Tal vez la mismísima naturaleza me obligaba a seguir adelante; digo, no podía hablar porque temblaba y cualquier palabra que articulara sonaba como un simple balbuceo; lo que veía era borroso y la luz, dispersa; mis manos estaban casi congeladas y por ello me era complicadísimo llevar cualquier acción a cabo por completo, entonces solo podía caminar. El clima (parte de la naturaleza) había generado condiciones para mantenerme en camino, para no complicar (aún más) la situación. Debía seguir caminando por la calle mencionada y luego enfrentar el conflicto.

Aquello que más me inquieta, me aflige y me genera una impotencia indescriptible es observar cómo, a fin de cuentas, quien permanece de pie es casi siempre el falso, el deshonesto, el que mejor encubra su verdadera personalidad y, a su vez, mejor esconda su sinceridad. Quien sea menos transparente y más chismoso es quien ríe último en esta historia. Eso es algo que no todos pueden soportar.

Entonces, dime: en cuanto al mundo, mí mundo, cuando tú salgas, ¿en qué se habrá convertido?

octubre 13, 2008

Good morning, on July 7

Though still in bed, my thoughts go out to you, my Immortal Beloved, now and then joyfully, then sadly, waiting to learn whether or not fate will hear us - I can live only wholly with you or not at all - Yes, I am resolved to wander so long away from you until I can fly to your arms and say that I am really at home with you, and can send my soul enwrapped in you into the land of spirits - Yes, unhappily it must be so - You will be the more contained since you know my fidelity to you. No one else can ever possess my heart - never - never - Oh God, why must one be parted from one whom one so loves. And yet my life in V is now a wretched life - Your love makes me at once the happiest and the unhappiest of men - At my age I need a steady, quiet life - can that be so in our connection? My angel, I have just been told that the mailcoach goes every day - therefore I must close at once so that you may receive the letter at once - Be calm, only by a calm consideration of our existence can we achieve our purpose to live together - Be calm - love me - today - yesterday - what tearful longings for you - you - you - my life - my all - farewell. Oh continue to love me - never misjudge the most faithful heart of your beloved.

ever thine
ever mine
ever ours


Ludwig Van Beethoven


octubre 10, 2008

¿Fantasía o realidad?

Es extraño:

Despertarse luego de una noche en la que se había conciliado un sueño profundo y tener la impresión de estar en un lugar desconocido; como si se viniera de otro mundo, de alguna parte poco visitada pero que, aún así, resulta algo familiar. Uno comienza a sospechar de los sueños, pero al mismo tiempo se tiene la duda de haber estado realmente allí. Algunas imágenes comienzan a transitar por nuestra mente, pero nada nos convence. Es insólito lo que se siente, porque se tiene la sensación de estar enamorado de aquello que acabamos de vivir, que no sabemos con exactitud qué fue ni cómo ocurrió, pero se intuye que han sido buenos momentos. Así, resulta placentero saber que, tal vez, hace unas horas, pasamos un buen rato de una forma no convencional.

Es interesante:

La forma en que todas estas sensaciones solo quedan en la intimidad de nuestros pensamientos y delirios, mientras todos los demás quedan apartados de aquello que ha sucedido.

Te preguntás:

¿Habrá sido un sueño? Pero, en ese caso, ¿no debería haber sólo dos alternativas, es decir, que recordara el sueño o no?

No, uno no quiere descubrir la verdad de estos casos, porque de haber sido un sueño, nos quitaría todo tipo de esperanza de ser realmente concretado; por lo que uno prefiere pensar que los guardianes de los sueños de nuestro país de las maravillas, nos han cerrado las puertas y ventanas, y que de esta forma nos impiden espiar y descubrir aquel paraíso que, de alguna manera inexplicable, visitamos la noche anterior.

Sueño de París

Miráme; te estoy mirando. Queréme; yo te quiero. ¿Me darías un abrazo? Yo te daría montones. Lleváme con vos. ¿A dónde? No sé, pero lleváme. Tengo una idea, vayamos a París. Embriaguémonos con ese aire parisino que enamora y vivamos los días más felices de nuestras vidas. ¿Bajarías la luna para mí? Que esté llena, no importa con qué. Pedile al cielo que esta noche deje a sus pequeñas salir a jugar, para que alumbren esta velada tan especial. Cuando todo esté listo, caminemos por las calles ya iluminadas y escuchemos esa extraña melodía que componen nuestros corazones latiendo a la vez. ¿Oís? Después, cenemos bajo la luna.

Ahora, acercáte a mí. ¿Me tomás de la mano? Miráme, no dejes de hacerlo.

Me estoy enamorando. Te quiero, ¿y vos?

septiembre 25, 2008

ONE

Mientras hablamos, su mano acaricia mi brazo y sus palabras llegan a mis oídos como una melodía que me genera paz. Nos asombra tener tantas cosas en común. En cuestión de minutos, pretendemos descifrar la vida del otro y nos alegra descubrir que los dos somos personajes de un mismo cuento (que no es de hadas). Es algo mágico, nos conectamos de un modo ideal.

Ahora, es momento de despedirnos. Sí, voy a extrañar su armonía pero, esta vez, tenemos el mayor consuelo: hace un rato fuimos uno.

Contracultura y Resistencia

No. No puedo con la posmodernidad:

 

Me niego a que los personajes de mis cuentos escriban e-mails en lugar de cartas.

Me niego a que ellos digan “vos” y no “tu”.

Me niego a escribir “chat” en vez de “conversación”.

Me niego a que mis personajes lean eBooks y no LIBROS.

Me niego a que ellos chateen y no charlen.

Me niego a que estén más incomunicados que nunca.

 

No, no y no.

No puedo con la posmodernidad.


septiembre 24, 2008

Los niños de la noche

Las risas siniestras de los niños de la noche, se oyen a través de la ventana de mi cuarto e interrumpen mi lectura, sobresaltándome. Imagino qué clase de picardía estarán realizando allí afuera. Lo de siempre, seguro. 

Sus voces inmaduras, aunque solo reproduzcan un balbuceo de frases incoherentes, me intimidan, impidiéndome espiar a través de la ventana para descubrirlos actuando en la oscuridad. 

Por las voces que identifico, parecen ser dos. Están jugando; se escuchan sus pisadas mientras corren y los ladridos de los perros callejeros que los persiguen nerviosos. 

De repente: alguien comienza a golpear dos chapas entre sí y eso produce una repercusión que genera suspenso. Uno de los traviesos, automáticamente,  comienza a llorarles a todos los santos, mientras el otro continúa riéndose de modo tétrico. 

De uno me aterra la risa y del otro, no comprendo el llanto. ¡Estos diablillos!, ¿qué se traerán entre las manos? 

Nuevamente ese sonido. 

Esta vez: se oye el impacto de algún objeto de metal golpeando contra algo que no sé qué es. El sonido no repercute como antes. 

Esta vez: los santos ya no reciben llantos ni plegarias. Reciben al creyente.

A new beginning

Así comienza esta historia...